Necesito contratar: ¿cuáles son mis opciones?

estrechar manos

El trabajo te está asfixiando. Si quieres llegar a todo y seguir creciendo con tu empresa, vas a necesitar que te echen una mano. Pero ¿qué tipos de contrato hay? ¿Cuál beneficia más a un autónomo? Desde luego, opciones no te van a faltar. En España hay 42 modalidades de contratos de trabajo y, eso a veces, dificulta bastante la elección. Vamos a hacer resumen de todas las alternativas para que tengas más claro por dónde empezar.

Contrato mercantil vs. contrato laboral

Muchas veces, en lugar de contratar a un trabajador, resulta más beneficioso recurrir a otro autónomo o empresario que simplemente colabore contigo en un determinado proyecto. La ventaja de esto es que no tendrás que hacer frente al gasto fijo de IRPF y Seguridad Social que supone un empleado.

Si esta vía se ajusta lo que estás buscando, entonces debes optar por hacer un contrato mercantil. La diferencia con el laboral es que las dos partes están en igualdad de condiciones. Es decir, que no serás jefe del empresario al que contrates, sino un cliente. Eso sí, tendrá que rendirte del trabajo que hayáis acordado cuentas igualmente.

Puedes descargar la plantilla de contrato mercantil aquí.

Los contratos laborales

Llega la parte complicada. Como decíamos al principio, hay 42 tipos de contratos de trabajo. ¡Casi nada! La buena noticia es que se pueden simplificar en 4 modelos: indefinido, temporal, en prácticas y de formación. Todos los demás forman parte de estas categorías, así que no te agobies. Basta con que conozcas esos 4 grandes bloques.

Contratos indefinidos

El nombre lo dice todo. Se trata de contratos laborales sin límite de tiempo, que pueden hacerse a jornada completa o parcial. Es una buena opción si quieres ofrecer estabilidad y compromiso a tus trabajadores. Además, se trata de un modelo que cuenta con muchos incentivos fiscales, ya que promueve la empleabilidad a largo plazo.

Uno de los tipos de contrato indefinido que te pueden interesar es el de apoyo a emprendedores, concebido especialmente para autónomos y pymes de menos de 50 trabajadores. Esta modalidad contempla bonificaciones en la cuota de la Seguridad Social e incentivos fiscales, que son acumulables.

Si te interesa, puedes descargar aquí el modelo de contrato de apoyo a emprendedores o el modelo de contrato indefinido bonificado.

Contratos temporales

Esta es la mejor alternativa en el caso de que solo necesites a un trabajador para cubrir un pico de trabajo o hacer una sustitución. También puedes recurrir a un contrato temporal si vas a contar por primera vez con un empleado y no estás seguro de poder rentabilizar ese gasto.

Hay 17 tipos de contratos temporales, pero los más utilizados son estos 3:

    • Contrato de trabajo por obra o servicio determinado
    • Contrato eventual por circunstancias de la producción
    • Contrato de interinidad

Aquí tienes la plantilla del contrato de trabajo temporal, en el caso de que te decidas por esta opción.

Contratos para la formación y aprendizaje

Esta modalidad de contrato está dirigida a los jóvenes de menos de 25 años (30 mientras el paro supere el 15%) con el objetivo de fomentar la inserción laboral. La principal ventaja es que, si eliges esta vía, contarás con una bonificación completa de la cuota a la Seguridad Social, tanto de tu empresa como del trabajador. Además, si luego haces indefinido a ese empleado tendrás una deducción de las cuotas de 1500 euros anuales (1800 si se trata de una mujer) durante 3 años.

Ten en cuenta que hablamos de un contrato de formación. Es decir que, a cambio de estos beneficios, tendrás que dedicar un 25% de la jornada del primer año y un 15% del segundo al aprendizaje acreditado de tu empleado. Como máximo, podrás extender este contrato hasta 3 años.

Descarga la plantilla del contrato para la formación y aprendizaje.

Contratos en prácticas

Es también un contrato dirigido a jóvenes, pero en este caso que hayan finalizado sus estudios hace menos de 4 años. La duración mínima es de 6 meses y la puedes ampliar hasta los 2 años.

Esta alternativa cuenta con bonificaciones e incentivos fiscales ventajosos, pero eso sí, contratarás a trabajadores sin experiencia o con muy poca. Es decir, que solo es una opción si estás dispuesto a enseñarles tu trabajo.

Para saber más, mira aquí el modelo de contrato en prácticas.

Y ahora sí, ¿sabes ya qué se ajusta más a lo que necesitas?

Nuria Molina
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