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Fiscalidad e impuestos de los Autónomos

El impuesto sobre sociedades

Te explicamos las características y el funcionamiento del impuesto de sociedades en 2017 y las novedades introducidas por la reforma fiscal en 2015 y 2016: qué es, quienes están obligados a presentarlo, cómo se presenta (declaraciones, pagos fraccionados, modelos 200 y 202), tipos impositivos, cálculo de la base imponible y la cuota, principales bonificaciones y deducciones.

Artículo actualizado el 5/3/2017 y escrito por Infoautónomos

En este artículo te explicamos las características más importantes del funcionamiento del impuesto de sociedades, el cual viene legislado por el Real Decreto Legislativo 4/2004 de 5 de marzo por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

Los apartados que puedes encontrar son:

  • Qué es el impuesto de sociedades
  • Tipos impositivos del impuesto de sociedades en 2017
  • Declaraciones a presentar en el impuesto de sociedades. Pagos fraccionados
  • Cómo se calcula la base imponible del impuesto de sociedades
  • Reforma fiscal y novedades en el impuesto de sociedades

¿Qué es el Impuesto de Sociedades?

El Impuesto sobre Sociedades es un impuesto personal y directo que grava la obtención de renta por parte de las sociedades y demás entidades jurídicas que residan en territorio español a las que aplica (asociaciones, fundaciones), en contraposición al IRPF que grava las obtenidas por personas físicas.

El impuesto de sociedades se estructura en torno a un pilar central: la contabilidad y la determinación del resultado contable de la sociedad, que constituyen los puntos de partida para la determinación de la base imponible y de la cuantía a pagar anualmente.

Es un impuesto muy importante a tener en cuenta por parte de todos aquellos autónomos que hayan creado una sociedad, generalmente sociedades limitadas y sociedades unipersonales. Y atención que desde 2016 las sociedades civiles también tienen que tributar por este impuesto (más información al respecto en el epígrafe sobre la reforma fiscal al final del artículo).

Su tramitación no resulta sencilla, sobre todo por la obligación de llevar una contabilidad mercantil. Si necesitas ayuda, te pueden interesar los servicios de nuestra Asesoría para Pymes desde 59 euros/mes.

Tipos Impositivos del Impuesto de Sociedades en 2017

Para saber el tipo impositivo del impuesto de sociedades que debes aplicar en tu caso debes considerar las siguientes opciones:

  • Tipo general: 25%, vigente desde el 1 de enero de 2016. En 2014 sin embargo el tipo general del impuesto de sociedades ascendía al 30% pero con la entrada en vigor de la reforma fiscal se fue reduciendo en dos tramos, en 2015  hasta el 28% y desde 2016 con carácter general hasta el 25%.
  • Tipos reducidos del 15% para emprendedores: desde 2015 el tipo preferente aplicable durante dos años a sociedades constituidas es del 15%. Quedan excluidas las sociedades patrimoniales. Será requisito necesario que se considere que la sociedad supone el inicio de una actividad económica. Se aplicará en el primer periodo impositivo en que la base imponible resulte positiva (y por tanto nos obligue a pagar el impuesto de sociedades) y en el siguiente. En 2014 se aplicaba el tipo del 15% a la base imponible comprendida entre 0 y 300.000 euros y el 20% a la restante. 
  • Tipo reducido del 20% para cooperativas: aplicable de forma genérica en sociedades cooperativas fiscalmente protegidas, a excepción de los resultados extracooperativos, que tributan al tipo general del 25%.

Tipos reducidos especiales entre 2014 y 2016

En estos años estuvieron vigentes unos tipos especiales reducidos para pymes que en la práctica han desaparecido al generalizarse en 2016 el tipo general del 25% para todo tipo de empresas.

  • Tipo reducido del 25% para pymes (empresas de reducida dimensión tipo I): aplicable a los primeros 300.000 euros de base imponible en sociedades cuya cifra de negocios en el ejercicio anterior sea menor de  10 millones de euros. En 2015 a partir de 300.000 tributaba al 28% general y en 2016 desapareció este tipo reducido al generalizarse el tipo del 25%.
  • Tipos reducidos del 20% y 25% para microempresas (empresas de reducida dimensión tipo II): estos tipos se generalizaron en 2015 y 2016 al 25% para todo tipo de microempresas y tramos de beneficio. En 2014 existía un tipo del 20% aplicable a los primeros 300.000 euros de base imponible y del 25% a la base imponible que excediera de 300.000 euros, siempre que se cumplieran los siguientes tres requisitos: plantilla media anual inferior a 25 empleados, facturación anual inferior a 5 millones de euros y que la plantilla de trabajadores se haya mantenido o incrementado desde que se empiece a aplicar este tipo reducido. Si la empresa no tenía trabajadores contratados en plantilla no era aplicable este tipo (ejemplo: sociedades dónde sólo trabajan los socios o administradores).

Tipos aplicables en sociedades y entidades especiales

La normativa del impuesto de sociedades contempla una serie de tipos impositivos reducidos para entidades especiales. Es necesario en cada caso mirar los requisitos a cumplir para beneficiarse de estos tipos reducidos.

  • Tipo reducido del 10% para asociaciones y fundaciones:  aplicable a aquellas asociaciones declaradas de utilidad pública y a las fundaciones inscritas en el registro correspondiente, a las que sea susceptible el régimen fiscal establecido en la Ley 49/2002, de Régimen Fiscal de las Entidades sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo.
  • Tipo reducido del 25%para otras entidades: mutuas de seguros generales, mutuas de previsión social y accidentes de trabajo, sociedades de garantía recíproca, cooperativas de crédito y cajas rurales, colegios profesionales, asociaciones empresariales, cámaras oficiales, sindicatos de trabajadores, uniones y federaciones de cooperativas, puertos del Estado y partidos políticos entre otras.
  • Tipo reducido del 1% para sociedades de inversión: sociedades de inversión de capital variable, fondos de  inversión de carácter financiero y sociedades de inversión inmobiliaria / fondos de inversión inmobiliaria, en todos los casos con el requisito de contar con un mínimo de 100 accionistas.

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Declaraciones a presentar en el impuesto de sociedades

Si estás obligado a tributar por el impuesto de sociedades, las declaraciones que deberás presentar son:

  • Modelo 200: declaración anual del impuesto de sociedades a presentar cada mes de julio, hasta el día 25 de julio de cada año, en el caso de empresas cuyo ejercicio económico coincida con el año natural. Es obligatorio presentarlo incluso cuando no se haya desarrollado actividad durante el ejercicio o no se hayan obtenido rentas sujetas al impuesto.
  • Modelo 202: pagos fraccionados del impuesto de sociedades. Deberás presentar este modelo si tuviste un resultado positivo en tu última declaración del modelo 200. Se presenta en los meses de octubre, diciembre y abril. Estos pagos suponen un anticipo o pago a cuenta del importe a pagar en la próxima declaración del modelo 200. El tipo a aplicar en los pagos fraccionados es el 18% de la cantidad a pagar en el modelo 200. Desde el 30 de septiembre de 2016, como medida extraordinaria para reducir el déficit fiscal, las empresas que facturen más de 10 millones de euros deberán pagar el 23% y los bancos el 25%. Esta medida está en principio prevista hasta 2018.
  • Modelo 220: formulario del impuesto aplicable a los grupos de sociedades.

La presentación de todos estos modelos debe realizarse obligatoriamente por internet en el caso de sociedades limitadas, sociedades anónimas, sujetos pasivos que se califiquen como grandes empresas y todas aquellas entidades que deban cumplimentar el formulario de datos adicionales a la declaración referente a las correcciones al resultado de la cuenta de pérdidas y ganancias o a determinadas deducciones.

¿Cómo se calcula la base imponible y la cuota del Impuesto de Sociedades?

A partir del resultado contable de la sociedad, equivalente a la diferencia entre los ingresos y los gastos obtenidos en el ejercicio.

A este resultado contable puede ser necesario practicarle una serie de correcciones o ajustes extracontables, debido a las diferencias existentes entre los criterios de cálculo del resultado contable y los de cálculo de la base imponible del impuesto de sociedades, definidos por Hacienda.

Pudiendo ser dichas diferencias de calificación, de valoración o de imputación, positivas o negativas, temporarias o permanentes. Las diferencias temporarias revierten en ejercicios posteriores, a diferencia de las permanentes que únicamente van a influir en ese ejercicio y no se registran contablemente.

Pongamos el ejemplo de una sociedad mercantil que registró en el ejercicio X en su cuenta de pérdidas y ganancias un gasto contable por el pago de una multa o sanción administrativa por importe de 3.000 euros.  Ese gasto contable, atendiendo a la normativa actual del impuesto (RD Legislativo 4/2004 de 5 de marzo por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades), no es un gasto deducible fiscalmente, por ello no tendremos que tenerlo en cuenta a los efectos de determinar la base imponible del ejercicio de dicha entidad.

Nos hallaremos ante una diferencia  de calificación entre la normativa fiscal y la contable, que será permanente y positiva de 3.000 euros, es decir, tendremos que aumentar nuestro resultado contable  antes de impuestos, en 3.000 euros realizando un ajuste extracontable positivo. En el ejercicio siguiente no revertirá el signo del ajuste, dado que es una diferencia permanente.

De esta manera se obtendrá la renta del ejercicio o base imponible previa, que podrá compensarse con las bases imponibles negativas que se tengan pendientes de ejercicios anteriores, y llegaremos a obtener la base imponible del ejercicio, que multiplicada por el tipo impositivo nos llevará a obtener la cuota íntegra o cantidad a pagar.

La reforma fiscal de 2014. Principales modificaciones en el impuesto de sociedades

Después de varios meses de incertidumbre en los que el informe de la Comisión Lagares iba definiendo las líneas de lo que parecía una reforma fiscal de gran calado, el viernes 20 de junio de 2014 el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley de Reforma Tributaria, con importantes modificaciones en los principales impuestos que configuraban nuestro sistema tributario, entre ellos, el Impuesto sobre Sociedades. Algunas modificaciones contempladas fueron:

- Ampliación del ámbito de aplicación del impuesto

- Modificaciones en los cálculos de la base imponible (amortizaciones, gastos deducibles, operaciones vinculadas, etc ...)

- Reducción del tipo impositivo

- Reserva de capitalización

- Eliminación de numerosas bonificaciones y deducciones

Véamos en detalle cada uno de estos cambios:

A) Ampliación ámbito de aplicación del impuesto de sociedades: Con la aprobación del Anteproyecto de Ley, pasan a ser contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades las sociedades civiles que tengan objeto mercantil, que, hasta ahora, tributaban como contribuyentes del IRPF a través del régimen de atribución de rentas (las rentas obtenidas por la sociedad civil se atribuían a sus socios personas físicas como rentas sometidas a tributación en  el IRPF), sin distinción en lo referente al objeto. Se incluyen expresamente también a los Fondos de Capital-Riesgo regulados en la Ley 25/2005 de 24 de noviembre. Por último, se incluyen dentro de las exenciones por este Impuesto a algunas entidades públicas como a las agencias estatales, organismos públicos, Mutuas Colaboradoras de la Seguridad Social y a los partidos políticos.

B) Modificaciones en la determinación de la base imponible:

  • Amortizaciones:
    • Simplificación de las tablas de amortización recogidas en el Reglamento del Impuesto, de forma que resulten más prácticas y más actualizadas.
    • Posibilidad de aplicar diferentes métodos de amortización de los elementos del inmovilizado material, intangible o inversiones inmobiliarias para considerar deducibles fiscalmente los valores de adquisición de dichos elementos se mantiene sin cambios.
    • La novedad más significativa se refiere al criterio de amortización lineal, reduciendo su complejidad, al incluirse en el propio articulado de la Ley (nuevo artículo 12) una única tabla, en lugar del anterior Anexo del Reglamento del IS. Se mantienen también la mayoría de  los supuestos de libertad de amortización que el  actual Texto Refundido de la  Ley del Impuesto sobre Sociedades enumera en el apartado 2 del artículo 11,salvo en lo referente a los activos mineros, y a las sociedades anónimas laborales fundamentalmente
  • Pérdidas por deterioro de  valor de los elementos patrimoniales:
    • Se elimina el antiguo 12.1 de la LIS, en relación con la deducibilidad de las pérdidas por deterioro de los fondos editoriales, fonográficos y audiovisuales de las entidades que realicen la correspondiente actividad productora;
    • se mantiene la no deducibilidad de las pérdidas por deterioro de valores derivadas de la participación en el capital o en fondos propios de entidades  para períodos impositivos que se inicien a partir del 1 de enero de 2013 (no es deducible fiscalmente esa anotación contable del deterioro de las acciones que una entidad tenga en otra entidad, dando lugar a un ajuste positivo);
    • No se admite la deducibilidad fiscal del deterioro de otro tipo de activos que no sean existencias y créditos o partidas a cobrar. Se elimina el tratamiento diferenciado a efectos de la deducibilidad de valores de renta fija, de manera que el deterioro de estos valores tampoco será deducible;
    • Respecto a la deducibilidad fiscal de los inmovilizados intangibles de vida útil indefinida (marcas, patentes etc), incluido el fondo de comercio,  se mantiene el antiguo  artículo 12.6  de la Ley, eliminándose los requisitos para la aplicación de la deducción, que se establece para ambos, con  el límite anual máximo del 5% anual del precio de adquisición.
  • En materia de gastos deducibles en el Impuesto:
    • Se limita la deducibilidad fiscal de las atenciones a clientes hasta el 1% del importe neto de la cifra de negocios de esa entidad. Hasta ahora, los gastos por relaciones públicas con clientes o proveedores se consideraban fiscalmente deducibles atendiendo al artículo 14.1e) al no estar comprendidos en el concepto de donativo o liberalidad. Se prevé ́ expresamente que no se consideran donativos o liberalidades tampoco las retribuciones a los administradores, por el desempeño de funciones distintas a las correspondientes a su cargo, con independencia de que su relación sea de carácter mercantil o laboral;
    • Respecto a la deducibilidad  fiscal de los gastos financieros, se mantiene la línea de limitación a la deducibilidad de los mismos, añadiéndose una limitación en relación a  determinadas operaciones como las operaciones de reestructuración.
  • Operaciones vinculadas:
    • En las operaciones  entre personas o entidades vinculadas cuando la vinculación se defina en función de la relación socios/ entidad, la participación se fija en el 25%. Hasta ahora, el apartado 3 del artículo 16 del RD Legislativo 4/2004 de 5 de marzo (TRLIS) establecía el porcentaje de participación igual o superior al 5%, o al 1% en el caso de valores admitidos a cotización. Se añade un supuesto de vinculación: la vinculación de hecho, o dicho de otra manera, el ejercicio del poder de decisión de una entidad sobre otra.
    • Las operaciones vinculadas definidas en la Ley se valoran por el valor normal de mercado. En este punto, el Anteproyecto añade métodos de valoración  que pueden utilizarse adicionalmente para determinar este valor, siempre que se respete el principio de libre competencia. Se prevé como novedad que no se aplicará el ajuste correspondiente, en caso de que el valor comprobado sea diferente al de mercado (actualmente regulado en el artículo 16.8 de la LIS) si se produce la restitución patrimonial entre las entidades vinculadas (pendiente de desarrollo reglamentario). Por último, se reducen las sanciones pecuniarias asociadas a no disponer de la documentación requerida legalmente (de 1.500 a 1.000 euros para datos, y de 15.000 a 10.000 euros por conjunto de datos).
  • Compensación de bases imponibles negativas
    • Por un lado, se elimina el límite temporal para compensar las BINs, en la actual ley, 18 años.
    • Por otro lado, se introduce una limitación cuantitativa permanente (a diferencia de las existentes ahora que tienen vocación temporal) en el 60% de la BI previa a su compensación, y admitiéndose, en todo caso, un importe mínimo de 1 millón de euros.

C) Tipo de gravamen en el impuesto

Se reduce el tipo de gravamen general, que pasa del 30 al 25%. No obstante, para el ejercicio 2015, además de los supuestos previstos en las Disposiciones Transitorias, se prevé un tipo de gravamen general del 28%.

Esta reducción no tendrá su equivalente para las pymes, que actualmente ya mantienen un gravamen del 25% para los primeros 300.000 euros de beneficio.

De esta forma, se igualará el tipo que pagan las grandes empresas y las pymes por los beneficios empresariales.

Por otra parte se mantienen los tipos de gravamen del 15% para empresas de nueva creación y emprendedores para el primer período impositivo en que obtienen una base imponible positiva y el siguiente. No obstante, no resultará de aplicación el tipo del 15% si la entidad tiene como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario.

D) Reserva de capitalización

Además, se creará una reserva de capitalización, que permitirá destinar el 10% de los beneficios no repartidos a esta reserva, los cuales estarán completamente libres de impuestos, así como una reserva de nivelación para pymes. Su uso conjunto reduciría el impuesto de las pymes hasta el 20%.

E)  Bonificaciones y deducciones

La reforma fiscal persigue  acercar “el tipo nominal del impuesto de sociedades al tipo efectivo”. Recordemos que, en la actualidad, el sistema de deducciones español permite que muchas grandes empresas paguen entre un 1 y un 12%, por lo que la brecha entre el tipo nominal y el tipo efectivo (lo que se paga realmente) es demasiado amplia. 

Se eliminan la gran mayoría de deducciones y se mantienen las de I+D y reinversión:

  • Se mantienen las bonificaciones por rentas obtenidas en Ceuta o Melilla, así como por la prestación de servicios públicos. No obstante, se elimina la bonificación prevista para las rentas derivadas de la prestación de actividades exportadoras.
  • Respecto a las deducciones: se eliminan las siguientes deducciones: -la deducción por inversión de beneficios, -la deducción por inversiones medioambientales; –la deducción por gastos de formación profesional y la deducción por  reinversión de beneficios extraordinarios.
  • No obstante, conforme a la Disposición Transitoria Vigésimo Tercera, las deducciones pendientes de aplicar a 1 de enero de 2015, podrán deducirse en los periodos impositivos siguientes, con los límites y condiciones establecidos en esta Ley.
  • Se mantiene la deducción por actividades de investigación, desarrollo e innovación Tecnológica (I+D+I) con algunas novedades que se introducen, como por ejemplo la minoración de la base de la deducción en la totalidad del importe de las subvenciones recibidas (hasta ahora la se minoraba en el 65% de las subvenciones)
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    • Javier Santos
    • 11 de mayo de 2016 a las 08:39
    • Hola Carmen
      Efectivamente esos ingresos si van como dividendos están sujetos a una segunda tributación.
      La verdadera ventaja de la SL está en el los beneficios que se reinviertan en la empresa para hacerla crecer o fortalecerla. Pero si todo el beneficio los socios se lo llevan "a casa", realmente apenas hay diferencias. Un cordial saludo
    • Iraida Alonso Francas
    • 18 de septiembre de 2017 a las 16:18
    • buenas tardes,
    • Javier Santos
    • 18 de septiembre de 2017 a las 17:06
    • Hola Iraida
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