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El impuesto sobre sociedades
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El impuesto sobre sociedades

Te explicamos las características y el funcionamiento del impuesto de sociedades y las novedades introducidas en 2015 y 2016 por la reforma fiscal: qué es, quienes están obligados a presentarlo, cómo se presenta (declaraciones y modelos 200 y 202), tipos impositivos, cálculo de la base imponible y la cuota, principales bonificaciones y deducciones.

29/12/2015,  Artículo elaborado y actualizado por Infoautónomos

En este artículo te explicamos las características más importantes del funcionamiento del impuesto de sociedades, el cual viene legislado por el Real Decreto Legislativo 4/2004 de 5 de marzo por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades.

Los apartados que puedes encontrar son:

  • Qué es el impuesto de sociedades
  • Tipos impositivos del impuesto de sociedades en 2015 y 2016
  • Declaraciones a presentar en el impuesto de sociedades
  • Cómo se calcula la base imponible del impuesto de sociedades
  • Reforma fiscal 2014 y novedades en el impuesto de sociedades

¿Qué es el Impuesto de Sociedades?

El Impuesto sobre Sociedades es un impuesto personal y directo que grava la obtención de renta por parte de las sociedades y demás entidades jurídicas que residan en territorio español a las que aplica (asociaciones, fundaciones), en contraposición al IRPF que grava las obtenidas por personas físicas.

El impuesto de sociedades se estructura en torno a un pilar central: la contabilidad y la determinación del resultado contable de la sociedad, que constituyen los puntos de partida para la determinación de la base imponible y de la cuantía a pagar anualmente.

Es un impuesto muy importante a tener en cuenta por parte de todos aquellos autónomos que hayan creado una sociedad, generalmente sociedades limitadas y sociedades unipersonales. Y atención que la reforma fiscal de 2014 contempla que las sociedades civiles pasen a tributar por este impuesto (más información al respecto en el epígrafe sobre la reforma).

Tipos Impositivos del Impuesto de Sociedades en 2015 y 2016

Para saber el tipo impositivo del impuesto de sociedades que debes aplicar en tu caso debes considerar las siguientes opciones:

  • Tipo general: 30% en 2014. Con la entrada en vigor de la reforma fiscal, en 2015 el tipo general del impuesto de sociedades se redujo hasta el 28% y en 2016 con carácter general se reduce hasta el 25%.
  • Tipos reducidos del 15% para emprendedores: en 2015 y 2016 el tipo preferente aplicable durante dos años a sociedades constituidas es del 15%. Quedan excluidas las sociedades patrimoniales. Será requisito necesario que se considere que la sociedad supone el inicio de una actividad económica. Se aplicará en el primer periodo impositivo en que la base imponible resulte positiva (y por tanto nos obligue a pagar el impuesto de sociedades) y en el siguiente. En 2014 se aplicaba el tipo del 15% a la base imponible comprendida entre 0 y 300.000 euros y el 20% a la restante. 
  • Tipo reducido del 25% para pymes (empresas de reducida dimensión tipo I): aplicable a los primeros 300.000 euros de base imponible en sociedades cuya cifra de negocios en el ejercicio anterior sea menor de  10 millones de euros. En 2015 a partir de 300.000 tributa al 28% general y en 2016 desaparece este tipo reducido al generalizarse el tipo del 25%.
  • Tipos reducidos del 20% y 25% para microempresas (empresas de reducida dimensión tipo II): estos tipos se han generalizado en 2015 y 2016 al 25% para todo tipo de microempresas y tramos de benefcio. En 2014 existía un tipo del 20% aplicable a los primeros 300.000 euros de base imponible y del 25% a la base imponible que excediera de 300.000 euros, siempre que se cumplieran los siguientes tres requisitos: plantilla media anual inferior a 25 empleados, facturación anual inferior a 5 millones de euros y que la plantilla de trabajadores se haya mantenido o incrementado desde que se empiece a aplicar este tipo reducido. Si la empresa no tiene trabajadores contratados en plantilla no es aplicable este tipo (ejemplo: sociedades dónde sólo trabajan los socios o administradores).
  • Tipo reducido del 20% para cooperativas: aplicable de forma genérica en sociedades cooperativas fiscalmente protegidas, a excepción de los resultados extracooperativos, que tributan al tipo general.

Tipos aplicables en sociedades y entidades especiales

La normativa del impuesto de sociedades contempla una serie de tipos impositivos reducidos para entidades especiales. Es necesario en cada caso mirar los requisitos a cumplir para beneficiarse de estos tipos reducidos.

  • Tipo reducido del 10% para asociaciones y fundaciones:  aplicable a aquellas asociaciones declaradas de utilidad pública y a las fundaciones inscritas en el registro correspondiente, a las que sea susceptible el régimen fiscal establecido en la Ley 49/2002, de Régimen Fiscal de las Entidades sin Fines Lucrativos y de los Incentivos Fiscales al Mecenazgo.
  • Tipo reducido del 25%para otras entidades: mutuas de seguros generales, mutuas de previsión social y accidentes de trabajo, sociedades de garantía recíproca, cooperativas de crédito y cajas rurales, colegios profesionales, asociaciones empresariales, cámaras oficiales, sindicatos de trabajadores, uniones y federaciones de cooperativas, puertos del Estado y partidos políticos entre otras.
  • Tipo reducido del 1% para sociedades de inversión: sociedades de inversión de capital variable, fondos de  inversión de carácter financiero y sociedades de inversión inmobiliaria / fondos de inversión inmobiliaria, en todos los casos con el requisito de contar con un mínimo de 100 accionistas.

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Declaraciones a presentar en el impuesto de sociedades

Si estás obligado a tributar por el impuesto de sociedades, las declaraciones que deberás presentar son:

  • Modelo 200: declaración anual del impuesto de sociedades a presentar cada mes de julio, hasta el día 25 de julio de cada año, en el caso de empresas cuyo ejercicio económico coincida con el año natural. Es obligatorio presentarlo incluso cuando no se haya desarrollado actividad durante el ejercicio o no se hayan obtenido rentas sujetas al impuesto.
  • Modelo 202: pagos fraccionados del impuesto de sociedades. Deberás presentar este modelo si tuviste un resultado positivo en tu última declaración del modelo 200. Se presenta en los meses de octubre, diciembre y abril. Estos pagos suponen un anticipo o pago a cuenta del importe a pagar en la próxima declaración del modelo 200.
  • Modelo 220: formulario del impuesto aplicable a los grupos de sociedades.

La presentación de todos estos modelos debe realizarse obligatoriamente por internet en el caso de sociedades limitadas, sociedades anónimas, sujetos pasivos que se califiquen como grandes empresas y todas aquellas entidades que deban cumplimentar el formulario de datos adicionales a la declaración referente a las correcciones al resultado de la cuenta de pérdidas y ganancias o a determinadas deducciones.

¿Cómo se calcula la base imponible y la cuota del Impuesto de Sociedades?

A partir del resultado contable de la sociedad, equivalente a la diferencia entre los ingresos y los gastos obtenidos en el ejercicio.

A este resultado contable puede ser necesario practicarle una serie de correcciones o ajustes extracontables, debido a las diferencias existentes entre los criterios de cálculo del resultado contable y los de cálculo de la base imponible del impuesto de sociedades, definidos por Hacienda.

Pudiendo ser dichas diferencias de calificación, de valoración o de imputación, positivas o negativas, temporarias o permanentes. Las diferencias temporarias revierten en ejercicios posteriores, a diferencia de las permanentes que únicamente van a influir en ese ejercicio y no se registran contablemente.

Pongamos el ejemplo de una sociedad mercantil que registró en el ejercicio X en su cuenta de pérdidas y ganancias un gasto contable por el pago de una multa o sanción administrativa por importe de 3.000 euros.  Ese gasto contable, atendiendo a la normativa actual del impuesto (RD Legislativo 4/2004 de 5 de marzo por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades), no es un gasto deducible fiscalmente, por ello no tendremos que tenerlo en cuenta a los efectos de determinar la base imponible del ejercicio de dicha entidad.

Nos hallaremos ante una diferencia  de calificación entre la normativa fiscal y la contable, que será permanente y positiva de 3.000 euros, es decir, tendremos que aumentar nuestro resultado contable  antes de impuestos, en 3.000 euros realizando un ajuste extracontable positivo. En el ejercicio siguiente no revertirá el signo del ajuste, dado que es una diferencia permanente.

De esta manera se obtendrá la renta del ejercicio o base imponible previa, que podrá compensarse con las bases imponibles negativas que se tengan pendientes de ejercicios anteriores, y llegaremos a obtener la base imponible del ejercicio, que multiplicada por el tipo impositivo nos llevará a obtener la cuota íntegra o cantidad a pagar.

La reforma fiscal de 2014. Principales modificaciones en el impuesto de sociedades

Después de varios meses de incertidumbre en los que el informe de la Comisión Lagares iba definiendo las líneas de lo que parecía una reforma fiscal de gran calado, el pasado viernes 20 de junio de 2014 el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley de Reforma Tributaria, con importantes modificaciones en los principales impuestos que configuran nuestro sistema tributario, entre ellos, el Impuesto sobre Sociedades. Algunas modificaciones contempladas en el Anteproyecto  son:

- Ampliación del ámbito de aplicación del impuesto

- Modificaciones en los cálculos de la base imponible (amortizaciones, gastos deducibles, operaciones vinculadas, etc ...)

- Reducción del tipo impositivo

- Reserva de capitalización

- Eliminación de numerosas bonificaciones y deducciones

Véamos en detalle cada uno de estos cambios:

A) Ampliación ámbito de aplicación del impuesto de sociedades: Con la aprobación del Anteproyecto de Ley, pasan a ser contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades las sociedades civiles que tengan objeto mercantil, que, hasta ahora, tributaban como contribuyentes del IRPF ...

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    • Javier Santos
    • 11 de mayo de 2016 a las 08:39
    • Hola Carmen
      Efectivamente esos ingresos si van como dividendos están sujetos a una segunda tributación.
      La verdadera ventaja de la SL está en el los beneficios que se reinviertan en la empresa para hacerla crecer o fortalecerla. Pero si todo el beneficio los socios se lo llevan "a casa", realmente apenas hay diferencias. Un cordial saludo
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