Haz el test del buen emprendedor por el Día del Emprendimiento

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Hoy, 16 de abril, queremos felicitaros a todos vosotros. A los que cada día os levantáis para sacar la máxima rentabilidad a vuestro negocio. A los que un día decidisteis dar el salto y emprender. Con miedo, sí, con duda, también, con preocupación, más… pero sobre todo con valentía.

A los que descansáis pocos, o ningún día al año, porque vuestro negocio es vuestra vida. A los que invertisteis vuestros ahorros por perseguir un sueño y cada día lucháis por que ese sueño siga siendo realidad.

A los que os ponéis malos y no paráis ni para ir al médico porque no queréis cerrar la persiana. A los que, aun estando malos, y de baja, seguís pegados al teléfono y pendientes de todo…

A los que habéis conseguido establecer un horario compatible con vuestros hijos. A los que disfrutáis de embarcaros en mil proyectos a la vez. A los que habéis conseguido desarrollar vuestro lado más artístico. A los que aseguráis sentiros satisfechos con vuestro día a día…

¡Felicidades! Porque hoy es el Día del Emprendimiento. Vuestro día.

Si quieres saber si eres, o podrías ser, un buen emprendedor, aquí te dejo este test a resolver para que tú mismo valores si tienes las actitudes necesarias, o descubras en qué puedes mejorar. ¡Coge papel y lápiz que comenzamos!

Tienes una idea de negocio pero no sabes ni qué hacer:

A: La guardo en un cajón “para más tarde”.

B: Se la planteo a mis amigos para que me echen una mano para desarrollarla.

C: Investigo cómo está el mercado con respecto a la idea que quiero desarrollar: competidores, oportunidades…

Elige entre las tres opciones aquella que mejor defina tu capacidad de adaptación.

A: Odio los cambios. Me gusta que todo esté medido y controlado.

B: Soy bastante flexible, pero intento huir de los cambios.

C: Me adapto a los cambios y rehago los planes sin demasiados reparos.

Quieres ser autónomo y te planteas…

A: No quiero correr riesgos, soy más de trabajar por cuenta ajena asegurándome unas ganancias fijas al mes.

B: ¿Y si al final no lo consigo?

C: Me da miedo dar el salto pero creo que mi idea merece la pena el riesgo.

A la hora de elegir el trabajo por cuenta propia valoras:

A: No valoro nada, creo que tiene menos ventajas que oportunidades.

B: La posibilidad de ser mi propio jefe y establecer mis horarios.

C: La flexibilidad de horarios, la creatividad en los proyectos a desarrollar y la capacidad de ver crecer mi propia empresa.

En los negocios te defines como una persona…

A: Tradicional y pasivo. No salgo de mi zona de confort.

B: Cumplo con mis horarios. Solo acudo a los eventos que son totalmente necesarios.

C: Me gusta estar en “todas las salsas” y me apunto a todas las ferias, eventos, encuentros…

A la hora de emprender eliges un sector determinado por…

A: Mantengo el negocio familiar.

B: Me decanto por un sector asequible y que no requiera mucha inversión.

C: Me decanto por aquello en lo que tengo conocimientos y formación. Invierto en algo para lo que me llevo preparando tiempo.

Piensas sobre la formación…

A: Creo que ya tengo la formación suficiente.

B: Nunca está de más seguir formándose.

C: Es fundamental formarse para evolucionar con el crecimiento del mercado.

A la hora de buscar un curso de formación…

A: Nunca me he planteado buscar cursos que hagan crecer mi negocio.

B: Aunque valoro la formación no sé ni por dónde empezar a localizar cursos de interés.

C: Aprovecho los cursos gratuitos que me ofrecen las diferentes instituciones. Me apunto a los boletines para estar informado puntualmente de todo.

Para establecer el precio de tu producto (bien o servicio):

A: Pongo el que creo que merece.

B: Analizo la competencia para ajustar el precio de mi producto al mercado.

C: Pongo el precio que sea rentable después de analizar los costes de producción. Si lo merece, no me importa estar por encima del mercado.

Una vez que fijas el precio de tu producto (bien o servicio):

A: Por vender soy capaz de modificarlo.

B: Soy capaz de modificarlo por no perder determinados clientes.

C: El valor de mi producto no se negocia, no cedo ante los chantajes de posibles clientes.

En las relaciones con tus clientes…

A: Cualquiera me vale. El caso es ingresar.

B: Mis clientes son mi familia, aunque sepa que no es lo más conveniente, los acepto todos.

C: Soy crítico con mis clientes, no todo vale. Me informo y trabajo solo para aquellos que pueden proporcionarme una rentabilidad económica.

Una vez que tu negocio ha logrado consolidarse ¿qué aptitud mantienes?

A: Lo disfruto, me dejo llevar.

B: No bajo la guardia.

C: Ahora que he logrado consolidarme pienso que es el momento de invertir y seguir creciendo.

Has conseguido que tu negocio se estabilice y tus ingresos crezcan. En ese momento te ofrecen un trabajo por cuenta ajena ¿qué haces?

A: Cojo el trabajo que me ofrecen. La estabilidad y el sueldo fijo me compensan.

B: Lo consulto con mi almohada porque no estoy seguro.

C: Ya he pasado el peor momento así que ahora quiero disfrutar de mi negocio y seguir creciendo con él por lo que rechazaría la oferta.

Imagina que te dan un premio por la evolución de tu negocio ¿qué opción eliges para celebrarlo?

A: Con un vino entre amigos.

B: Anunciándolo de boca a boca a mis clientes.

C: Pongo una imagen del premio con un texto agradeciéndolo en mis redes sociales y le saco partido a la imagen de marca de mi producto.

Si algo no sale como esperas…

A: Lo dejo y ¡a otra cosa, mariposa!

B: Intento corregir mis errores, pero me merman el entusiasmo.

C: Pienso que los errores son necesarios para aprender y crecer.

¿Qué le dirías a alguien que acaba de fracasar?

A: “Manolete, si no sabes torear ¿para qué te metes?”

B: No pasa nada, los fracasos son normales. Olvídalo.

C: Piensa en qué te has equivocado y vuelve a intentarlo.

RESULTADO:

Si has elegido más respuestas A, tu capacidad de emprendimiento deja mucho que desear. Deberías plantearte buscar un trabajo por cuenta ajena. Necesitas la seguridad de tener un sueldo fijo y valoras la estabilidad por encima de cualquier otra cosa. No te gusta correr riesgos. La frase que te define es: “más vale pájaro en mano que ciento volando”.

Si has elegido más respuestas B vas por el buen camino. Mantienes dudas y miedos razonables, pero hay luz al final de tu túnel. Tienes ideas y valoras el trabajo por cuenta propia. Serías capaz de invertir, formarte y sacar adelante un proyecto emprendedor. La frase que te defines es: “el mayor riesgo es no arriesgar”.

Si has elegido más respuestas C eres el perfecto emprendedor. Eres creativo y prefieres correr riesgos a dejar pasar las oportunidades. Entiendes los valores que aporta el trabajo por cuenta propia: flexibilidad horaria, ser tu propio jefe… Lo que no quiere decir que no seas crítico y midas las consecuencias de tus actos dentro de tu negocio. Aprendes de tus errores y ves en tus fracasos una oportunidad de crecimiento. Eres consciente de que el emprendimiento no es un camino de rosas y aún así estás dispuesto a seguir invirtiendo tiempo y dinero para seguir creciendo. Tienes capacidad para desarrollar una idea de marketing que acompañe y potencie la imagen de tu negocio. La frase que te define es: “Pies para que os quiero si tengo alas para volar”.

Recuerda que para gestionar y ayudarte con las obligaciones fiscales, contables y laborales del negocio que pongas en marcha, tienes a tu disposición a los especialistas de Infoautónomos. ¡Feliz día!

Mónica Martínez
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