¿Eres EGBero y estás pensando en emprender a los 40+? Éstas son las ventajas

emprender

¿Eres de los/las que no podía dejar de leer las insólitas aventuras de Mortadelo y Filemón?

¿O de los que esperaba ansioso a grabar su canción favorita en la radio, atento a que el presentador no interrumpiese la mejor parte?

¿De los que se echaba una partidita de canicas en la calle con los amigos mientras te comías tu Tigretón?

Entonces, oficialmente, eres “EGBero”.

Y según estadísticas proporcionadas por la Fundación Kauffman, tienes mayores probabilidades de triunfar como emprendedor que un/a joven que se lanza al mundo del emprendimiento por primera vez.

¿Sorprendido/a?

Tu sorpresa es muy comprensible.

¡Se habla tanto del éxito de jóvenes emprendedores en los medios de comunicación!

Pero, en realidad, incluso la ciencia confirma que, si jugaste con la Nancy de pequeña, o si tenías un Scalextric en tu cuarto, tienes tantas probabilidades de triunfar, o más, que las generaciones que te siguen.

La ciencia detrás del Emprendimiento a los 40+

Según el famoso psicólogo del desarrollo Erik Erikson, a medida que envejecemos va aumentando nuestro deseo de darle un sentido más existencial a lo que hacemos.

Su teoría explica que cada ser humano sano pasa por ocho etapas de desarrollo desde la infancia a la edad adulta. La séptima etapa de desarrollo suele tener lugar entre los 40 y los 64 años, y se centra alrededor de lo que él llama “la generatividad”.

Este período, contrario a lo que muchos creen, no es un período de estancamiento, sino de productividad y creatividad, con un fuerte compromiso por hacer de mentor y enseñar a las siguientes generaciones.

Las personas en esta etapa de desarrollo quieren generar valor, no sólo para ellos, sino para los demás, haciéndose siempre la siguiente pregunta: ¿Qué puedo hacer para que mi vida no haya sido en balde? ¿Qué tengo que hacer para dejar huella en esta vida?

Existen muchísimos datos tanto anecdóticos como empíricos que corroboran el concepto de “creatividad acelerada” pasados los cuarenta.

Sin ir más lejos, el proyecto #40yqué, un blog dedicado a las mujeres 40+ en pleno proceso de re-invención profesional y que, en algo más de un mes, ha logrado una comunidad de más de 1.500 seguidoras. “Las mujeres que se unen a nuestro proyecto”, nos comenta su cofundadora Ros Megías, “no sólo tienen el deseo de poder hacer algo especial por sí mismas, si no que quieren crear un mundo mejor para las generaciones futuras”.

El trabajador/empresario 40+ aporta una estabilidad intelectual y emocional a nuestra sociedad que, además, viene acompañada por unas ganas incontrolables de innovar. A medida que las personas se adentran en la “séptima etapa de desarrollo” de Erikson, la creación de algo nuevo deja de ser sólo “algo que me gustaría hacer», sino que se convierte en un imperativo psicológico.

El impulso de crear, de generar una vida que cuente para algo, obliga a las personas 40+ a innovar, incluso cuando se está solo, atemorizado, y cuando nuestros círculos sociales creen que se nos ha pasado el momento.

Lo importante es no tirar la toalla”, afirma Ros de www.40yque.com. “Cada día nos llegan mensajes de mujeres en nuestro país, y en América Latina, casos de superación a los cuarenta y a los cincuenta, que nos emocionan profundamente. Son mujeres que han sentido esa necesidad de realización profesional y de darle un sentido a su vida a través del emprendimiento.” 

Así que, si estás dudando si dar ese paso o no, ten en cuenta que tienes muchos aspectos a tu favor.

¿Cuáles?

 Ventajas que tenemos los “EGBeros” para emprender a los 40+

1.Tienes un marco de referencia más amplio

A mayor edad, más son las experiencias profesionales acumuladas, y que te pueden venir muy bien a la hora de tomar decisiones críticas.

Esos años de lecciones aprendidas te vendrán de perlas para identificar riesgos, reconocer las oportunidades y afrontar los desafíos.

2.Sueles tener mayor seguridad financiera

Con los tiempos que corren, esto no siempre tiene que ser cierto, pero sí que es más probable que hayas ahorrado algo de dinero y cuentes con un colchón financiero a tus 40+ que a tus 20+, y que te sirva de base para ese negocio que quieres lanzar sí o sí, sin tener que depender de financiación externa.

3.Te conoces mejor

A esta edad, tienes una mejor comprensión de tus fortalezas y de tus debilidades.

A lo largo de tu carrera profesional, es probable que hayas sido responsable de trabajos y funciones diversas que, te habrán presentado la oportunidad de descubrir y evaluar lo que se te da bien, y lo que prefieres dejarles a otros.

Esto puede ser una gran ventaja al gestionar tu propio negocio, porque te permite reconocer más fácilmente lo que tú puedes hacer por tu cuenta, y hacerlo la mar de bien, y lo que deberías delegar o subcontratar.

4.Tienes una red profesional más amplia

A tus 40 y pico, muchos de tus conocidos y compañeros habrán ido cambiando de empresa y de funciones. Esto significa que tienes acceso a un grupo importante de conexiones que, en un momento dado, te podrían echar una mano a la hora de lanzar tu empresa, o abrirte puertas que, de otra manera, hubiesen permanecido cerradas.

5.Tu vida personal se centra más en ti

En la mayoría de los casos, una persona que ha superado la barrera de los 40, pero sobre todo los 50 o los 60, ha dejado atrás los gastos asociados con el nacimiento de sus hijos, o la compra de una casa (y aunque esto parece ser tendencia, repito que es una generalización anecdótica).

Si este es tu caso, como lo es en el mío, esto te permite centrar tu energía y tus finanzas en tus metas personales o profesionales, sin tener que preocuparte en gastos de guardería, pañales, u otras necesidades que surgen cuando los niños son pequeños.

6.Te encuentras en “modo devolución”

¿A qué me refiero?

A que, normalmente, a estas edades, se siente más la necesidad de “devolver” a la sociedad, lo que la sociedad, en teoría (y si es una sociedad justa), nos ha entregado.

A estas edades, se cambia del modo “quiero hacerme rico rápidamente» al modo “quiero hacerme rico de la manera correcta y teniendo en cuenta a los demás».

Esta tendencia natural suele ser muy buena para los negocios a largo plazo.

7.Quieres que tu legado sea inmejorable

Para muchos de nosotros, esta podría ser nuestra última, penúltima o antepenúltima oportunidad.

Sin querer ser demasiado trágica, lo que quiero decir con esto es que cuando por fin tenemos la ocasión de plantar aquel árbol que queríamos plantar hace 20 años, y no lo hicimos por razones X, vamos a invertir toda nuestra energía en plantarlo con todas las de la ley, para que crezca, y sus ramas den sombra a muchos otros.

El joven que emprende y falla, sabe que tiene otra oportunidad. Y otra. Y muchas más.

La persona que emprende a sus 40, 50 ó 60 tiene menos oportunidades de empezar de nuevo.

Y por eso va a hacer todo lo posible para minimizar su potencial de fracaso.

De todas maneras, y antes de lanzarte al mundo del emprendimiento, ten en cuenta que ser propietario de una empresa te va a ofrecer muchas recompensas, pero también te va a exigir muchos sacrificios.

Así que, antes de dar el gran paso, es importante estudiar detenidamente:

  • tus capacidades y tus capacidades para satisfacer las demandas de la actividad empresarial que te propones.
  • los costes asociados a la puesta en marcha y funcionamiento de una empresa.
  • el mercado en el que te vas a adentrar, y tu competencia, para comprender mejor las oportunidades y los riesgos.
  • tu propia situación financiera.

Además, hablar con otros empresarios/as, preferiblemente si ya tocan negocios parecidos al tuyo, para conocer las dificultades más comunes, y aprender a solventarlas puede resultarte de gran ayuda.

Y si te decides a seguir adelante, ¡nunca te olvides de disfrutar del viaje!

Esta entrada fue publicada en Emprender y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Los comentarios están cerrados.