Cómo certificar la gestión sostenible de tu empresa

sello

Te esfuerzas e inviertes para gestionar tu empresa de modo socialmente responsable; para que tu equipo tenga unas buenas condiciones laborales, para que puedan conciliar, para no contaminar, para apoyar iniciativas sociales en tu entorno, para trabajar con proveedores que respetan el medio ambiente y los derechos humanos…

Todo este esfuerzo tiene dos recompensas inmediatas: tu satisfacción personal y la satisfacción de tu equipo, orgulloso de trabajar en tu empresa.

Sin duda la satisfacción es la mayor de las recompensas.  ¡Pero no paga las facturas!. Lo que sí pagaría tus facturas sería que tu esfuerzo en Responsabilidad Social Corporativa (RSC) te permitiese fidelizar y atraer a nuevos clientes.  Y eso se puede conseguir con las certificaciones independientes.

Y para ello, el primer paso es visibilizar tu compromiso con la sostenibilidad y la RSC; con tu equipo, con el medio ambiente, con la sociedad…

Para ello existen estándares que te permitirán comunicar a través de un sello o certificaciones independientes tus esfuerzos en sostenibilidad. Y el mundo de los sellos, normas y certificaciones… ¡es todo un mundo!.

En primer lugar tienes que saber que existen sellos que se asocian a productos y otros a empresas:

  • Los sellos asociados a productos hablan de las características del producto o servicio (etiqueta ecológica europea, etiqueta de consumo energético, sello Fairtrade, sello FSC…). Para tener verdadera credibilidad han de ser certificados por una entidad independiente y el proceso puede llegar a ser complicado y costoso.
  • Los sellos asociados a la organización hablan de la gestión de tu empresa y pueden ser declaraciones de adhesión a una iniciativa o código de conducta o normas certificables por terceros independientes.

1. Declaraciones de adhesión a una iniciativa o código de conducta

Las declaraciones de adhesión a una iniciativa o código de conducta tienen como ventaja el hecho de que no están sujetos a una verificación de terceros demasiado exhaustiva (o incluso inexistente), lo que facilita su consecución.  Pero esto mismo se convierte en un inconveniente, ya que se reduce su credibilidad.  

No obstante, algunas iniciativas están bastante extendidas y cuentan con bastante reconocimiento en el mercado, lo que hace que sean un buen modo de comunicar tu gestión socialmente responsable.  Su coste y complejidad de adhesión no suele ser excesivo.

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas es una de las iniciativas más extendida actualmente. Implica incorporar 10 principios de gestión responsable y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.  Actualmente, la Red Española del Pacto Mundial de Naciones Unidas cuenta con 2.600 firmantes, de los cuales el 76% son PYMES.

Las Líneas Directrices de la OCDE para multinacionales y la Declaración sobre empresas multinacionales de la OIT, cuentan también con amplia difusión, pero ambas están desarrolladas pensando en la casuística de las multinacionales más que en la de las PYMES, aunque si en tu caso fabricas en países en vías de desarrollo, la Declaración de la OIT sería totalmente pertinente, ya que su objetivo es el respeto a los derechos humanos y el establecimiento de condiciones laborales dignas.

2. Normas certificables

 Las normas certificables están sujetas a la verificación por parte de una entidad independiente del cumplimiento de una serie de requisitos.  Hay multitud de normas certificables, por lo que me limitaré a las más relevantes.  Su credibilidad es mayor que la adhesión a una iniciativa o código de conducta.

Pese a que en algunos casos existen procedimientos y requerimientos simplificados para las PYMES, la certificación puede llegar a ser costosa y complicada. Pero todo es relativo, así que has de valorar el coste y el esfuerzo en relación a los beneficios que te puede proporcionar. El primero de ellos es que te puede facilitar la entrada a ser proveedor de una multinacional o de la administración pública con políticas de aprovisionamiento responsable. Quizás es el valor añadido y la diferenciación que te falta en este momento.

Dentro de las normas certificables, unas abarcan la gestión global de tu empresa, y otras se refieren a un campo muy específico de tu actividad (gestión laboral, medioambiental…).

2.1 Normas que abarcan la gestión global de la empresa.  

Éstas certifican que, de forma global, gestionas tu empresa de modo sostenible, en todas sus áreas: personal, compras, comunicación, producción, medioambiental, finanzas…  La mayoría son de desarrollo reciente, por lo que no están todavía demasiado extendidas ni cuentan con un reconocimiento amplio.

– Norma SGE 21. Sistema de gestión ética y socialmente responsable.

Esta norma ha sido desarrollada por Forética, una de las asociaciones de empresas y profesionales para el fomento de la gestión ética  y responsable más relevantes de España y América Latina.  

A mediados de 2016, había en España 108 organizaciones certificadas, el 49% PYMES.

– Norma IQNet SR 10.

Establece requerimientos para la gestión de la RSC basados en las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo, la Unión Europea, las Naciones Unidas y la ISO 26000.

A finales del 2015 AENOR, principal entidad certificadora en nuestro país,  contaba con 31 empresas con el certificado vigente.

– AA1000.

Norma desarrollada por Accountability que provee principios para asegurar las sostenibilidad en una organización.

Es una de las más antiguas, publicada en 1999 y declara ser la más extendida a nivel internacional.

BCorp Certification.

No se trata de una norma, si no de una evaluación acerca de la sostenibilidad del desempeño de tu empresa.

Su lanzamiento en España es reciente, pero me parece una iniciativa interesante para las PYMES ya que si bien hay que aportar evidencias acerca de tu gestión, parece más sencillo, flexible y accesible para pequeñas empresas que la mayoría de certificaciones globales.  Los costes también son sensiblemente inferiores.

Actualmente hay más de 1.800 entidades certificadas en más de 50 países. 15 en España.

2.2 Normas que conciernen sólo a un campo específico de tu actividad.

Éstas certificaciones se concentran en una única área de tu empresa: en el impacto medioambiental, en la calidad, en la relación con tus proveedores…

– UNE-EN ISO 9001

Se refiere a la gestión de la calidad.

– UNE-EN ISO 14001

Se refiere a la gestión de tu impacto medioambiental.

– EMAS

Referente también a la gestión medioambiental. La otorga la UE y la diferencia más significativa respecto a la UNE-EN ISO 14001 radica en que en la EMAS exige la  publicación de un informe anual que ha de ser validado externamente.

– OHSAS 18001

Se refiere a la gestión de la salud y la seguridad en el puesto de trabajo.

– SA 8000

Certifica unas condiciones laborales socialmente responsables, incorporando las recomendaciones de la Organización Internacional de Trabajo, Naciones Unidas, Declaración Universal de Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos del Niño. Es relevante si fabricas en países con condiciones laborales sensiblemente inferiores a las de España.

Existen más de 3.000 organizaciones certificadas en todo el mundo.

– EFR

La certificación Empresa Familiarmente Responsable ha sido desarrollada por la Fundación Másfamilia. Exige la aplicación de una metodología sencilla para posibilitar los procesos de conciliación en las empresas. Cuenta con una metodología específica para microempresas.

Como ves, hay multitud de normas relacionadas con la RSC, dicen que más de 200… Todas tienen un coste e implican un esfuerzo de gestión  por lo que has de planificar y valorar bien los beneficios de su implantación.

En este artículo te hablo de visibilizar y dar credibilidad a tu RSC, pero no olvides que la mayoría de las herramientas que he mencionado son sistemas de gestión que te ayudarán a marcarte objetivos y avanzar en tu gestión sostenible, y éste es un beneficio al mismo nivel, o incluso superior, que el de la visibilidad y credibilidad.

Ten en cuenta que hay normas más compatibles entre sí que otras, lo ideal es que, si decides implantar varias secuencialmente, tengas claro desde el principio cual es el cuadro final que deseas, para asegurarte de que todas las normas son lo más compatibles entre sí posible, de modo que la gestión de tu empresa no se convierta en una pesadilla.

Y recuerda: no todos los sectores son iguales.  Fíjate en los sellos utilizan tus proveedores, tus socios, tus clientes… esos son los que ellos reconocen y valoran y ahí es donde has de poner el esfuerzo si lo que deseas es visibilidad y reputación.

No es sencillo, pero, sin duda, ¡tiene premio!.

Sonia Sánchez
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2 Comentarios en Cómo certificar la gestión sostenible de tu empresa

  1. Pedro Pérez dijo:

    Lo tendré en cuenta para mi despacho de abogados. Gracias por la información, Sonia.

  2. Sonia Sánchez Sonia dijo:

    Gracias a ti Pedro!