Cómo preparar una conferencia para ganarse al público

preparar una conferencia

¿Cuántos discursos soporíferos has escuchado a lo largo de tu vida? Ganarse al público y mantenerlo interesado es una tarea complicada, no nos engañemos. Sin embargo, hay ciertos aspectos que mejoran mucho la calidad de una charla. En el post de hoy, vamos a explicarte cómo preparar una conferencia para meterte a la audiencia en el bolsillo.

Los cuatro tipos de oradores más aburridos

Si quieres que tu conferencia deje en buen lugar a tu empresa y te ayude a ganar clientes, lo primero es que identifiques cuáles son los errores más comunes. Así, te esforzarás para evitar cometerlos. De entrada tienes que huir de convertirte en uno de estos cuatro tipos de oradores:

  • El “breve”. Es el conferenciante que se lleva el récord de bostezos por minuto. Promete ser breve, pero aparece con un dosier impreso de 20 páginas en letra Times New Roman 10, dispuesto a leer cada palabra con infinita paciencia.
  • El protocolario. Dedica la mitad del discurso a saludar, alabar y agradecer su presencia a todas las autoridades de la sala. Luego se limita a hacer una mínima mención al “público en general”.
  • El lector. Se pasa la conferencia de espaldas a la audiencia para poder leer literalmente cada una de las frases de su presentación. En la pantalla hay tanto texto y tan pequeño que para el público es como mirar una fila de hormigas.  
  • El egocéntrico. “Yo he venido aquí a hablar de mi libro y de lo buen empresario que soy”. El orador es el protagonista de la conferencia y no hay ningún tipo de interacción con el público.

Algunos consejos para preparar tu conferencia

Ya sabes qué es lo que debes evitar a toda costa. Ahora vamos a darte algunas recomendaciones para que tu charla merezca la pena.

El tema

Es probable que la organización que te haya pedido participar como conferenciante ya te haya propuesto un argumento. Si no es así, el primer paso es averiguar qué tipo de público va a asistir al evento. Debes escoger un tema que solucione alguna duda o necesidad de los asistentes.

El guión

Elabora un guion con todos los puntos que debes comentar en tu presentación. En el caso de que haya aspectos que necesites pulir, infórmate bien hasta que estés convencido de que eres un auténtico experto en la materia.

La presentación

Utiliza Keynote, Canva o PowerPoint para crear un diseño sencillo. Limítate a escribir unas pocas palabras con un tamaño de letra amplio y emplea imágenes o esquemas. Todas las referencias que hagas en la presentación deben tener como objetivo mantener la expectación en el público. Por ejemplo, si estuviésemos haciendo una charla sobre cómo preparar una conferencia, en la diapositiva podríamos limitarnos a escribir: “¿Cómo evitar los bostezos del público?”. La respuesta la daría el orador de viva voz.

Otro aspecto que hay destacar son tus datos y la marca de tu empresa. No hay que ser egocéntrico, pero sí tienes que preocuparte de que el contacto esté bien visible.

El discurso

Este punto es el más importante. Echa un vistazo a los discursos de grandes oradores como Steve Jobs o a cualquier charla TED. Como podrás comprobar, la presentación es solo un apoyo. Lo fundamental es el contenido.

La clave de un buen discurso es el storytelling. Puedes optar por crear una narración cronológica, ceñirte a una estructura presentación-nudo-desenlace o elaborar una charla circular que finalice con la misma idea que se comenta en el inicio. En cualquier caso, lo importante es que mantengas el orden.

Además, hay que cuidar el saludo, ya que muchos decidirán en los primeros minutos si merece la pena seguir escuchándote o pueden empezar a jugar con el móvil. También es imprescindible que al final hagas un breve resumen de las ideas principales.  

Otros consejos para tu discurso son:

  • Evita las palabras difíciles de pronunciar.
  • Quédate solo con lo importante y sigue el guion.
  • Pon ejemplos.
  • Habla directamente a tu público. No lo veas como un ente, sino como personas que están ahí para escucharte.
  • Practica en casa y mide los tiempos. Si hace falta, cuenta menos pero cuéntalo bien.
  • Relájate y actúa con naturalidad: tu cuerpo también comunica.
  • Abre un turno de preguntas al final.

Los aspectos técnicos

Infórmate con antelación de la tecnología que está a tu alcance y de las características del espacio. Si es una sala grande es posible que necesites un micrófono. En ese caso, intenta que sea de corbata, ya que te dará más movilidad y disimulará tus nervios (es posible que te tiemblen las manos).

También debes comprobar el funcionamiento de internet y del proyector. Lo más recomendable es que lleves tu propio portátil para asegurarte de que la presentación se ve correctamente.

Esta entrada fue publicada en Formación y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

2 Comentarios en Cómo preparar una conferencia para ganarse al público

  1. Juan Carmona dijo:

    El mejor micrófono para una ponencia «nunca será el de corbata o solapa», es el que menos capta ya que esta lejos de la boca por lo cual tendremos que subir mucho el volumen de los amplificadores pudiendo haber problemas de acoples, también es el menos constante ya que al girar la cabeza perdemos o ganamos distancia frente a la boca variando el volumen constantemente, aparte puede crea el típico ruido molesto de la chaqueta rozando con la camisa, en estos casos será mucho mejor el micrófono de diadema, siempre estará a la misma distancia de la boca, no tendremos perdidas de volumen por distancia ni ruidos de rozaduras.
    Hay muchas ponentes que prefieren el micrófono inalambrico de mano, tanto por su calidad, por la imagen, por la pose o la fotografía, también por tener algo en la mano lo que puede dar seguridad frente a la audiencia. La calidad del micrófono de mano siempre será la más alta comparado con el de corbata-solapa o diadema ya que su capsula es mucho más grande captando un rango más amplio de frecuencias) pero en este caso el ponente tendrá que tener la capacidad y practica de tener siempre el micrófono en la misma posición y a la misma distancia y créanme que hay muchos que lo hacen a la perfección y no quieren otro sistema.
    Todo va sobre gustos y ahí el ponente por su forma de ser y por su experiencia es el que manda.
    Solo comentamos la parte técnica vista desde la barrera.

  2. José Carlos dijo:

    Gracias Nuria por el artículo. Precisamente hace poco, preparando una charla para empresarios me sucedió algo de lo que comentas. Se suponía que iba a hablar para un tipo de público pero me encontré con uno muy distinto. Y claro, ni el vocabulario, ni el lenguaje verbal, ni el tono de mi presentación encajaba con el público que realmente había asistido al acto por lo que tuve que, en medio de todo el jaleo, darle una vuelta completa a la presentación para adaptarla puesto que de lo contrario corría el riesgo de no ser entendido. Cuando ya llevas unas cuantas presentaciones puedes salir del paso, pero mete presión, está claro.