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Desarrollo Profesional

Habilidades directivas del autónomo

Tu desarrollo profesional como empresario autónomo pasa por mejorar tus habilidades directivas y en consecuencia, tu capacidad de gestión. Y es que como autónomo debes ir incorporando poco a poco una forma de ser y de actuar para tener éxito con tu actividad.

Artículo actualizado el y escrito por Infoautónomos

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Las Habilidades Directivas del Autónomo (II)
En esta segunda parte, Javier Santos comenta un primer bloque de 4 habilidades: observación y exploración, creatividad e innovación, gestión del riesgo y toma de decisiones.

Para tener éxito en dirección y gestión de su negocio, el empresario autónomo debe desarrollar una serie de competencias y habilidades directivas, incorporándolas poco a poco en la forma de ser y actuar. Los programas de coaching pueden ser de gran ayuda en este sentido.

Las ventajas que supone desarrollar las habilidades directivas son:

  • Mayor confianza y seguridad en uno mismo
  • Mejor desempeño de la función directiva
  • Mayor posibilidad de conseguir el éxito empresarial

Antes de seguir leyendo te recomendamos realizar el test "Mide tu preparación como empresario" , diseñado para ayudarte a identificar tus puntos fuertes y débiles como empresario autónomo.

Test Mide tu preparación como empresario

En Infoautónomos hemos identificado 10 habilidades directivas clave:

  1. Observación y exploración
  2. Creatividad e innovación
  3. Gestión del riesgo
  4. Toma de decisiones
  5. Comunicación
  6. Motivación y liderazgo
  7. Planificación y organización
  8. Trabajo eficiente y orden
  9. Constancia y vitalidad
  10. Confianza en uno mismo

1. Observación y exploración

El mundo está cambiando más deprisa que nunca en la historia y cada vez los entornos de negocios son mas competitivos, así que más vale estar atentos.

Observar y analizar el entorno permite:

  1. Detectar oportunidades de negocio que den respuesta a las nuevas necesidades que van surgiendo.
  2. Anticiparse a los cambios en vez de sólo reaccionar ante ellos. Es decir, desarrollar una actitud proactiva frente a la tradicional actitud reactiva. Si sólo hago las cosas reaccionando a lo que ocurre en el entorno, me encontraré con que a muchos otros se les ha ocurrido lo mismo. Anticiparse es una buena manera de diferenciarse.

Lo que debe hacer el autónomo es despertar su curiosidad y desplegar sus antenas de observación. ¿Cómo? Investigando y preguntando. Internet es una gran ayuda pero también la información que nos pueden facilitar nuestros clientes y proveedores, así como expertos del sector o en gestión empresarial.

2. Creatividad e innovación

En entornos competitivos es muy importante innovar para diferenciarse y sobrevivir. La clave para un autónomo es ofrecer algo adicional o excepcional a lo que hacen todos, es muy difícil inventarse algo totalmente nuevo pero si conozco bien a mi cliente y a mi sector, puedo encontrar la forma de diferenciarme. Por ejemplo, cada dos por tres vemos algún bar o restaurante nuevo, es un negocio de siempre que se reinventa constantemente a sí mismo. Te proponemos un pequeño ejercicio, piensa en cómo se podría diferenciar un nuevo bar o restaurante en tu barrio para tener éxito.

La creatividad es característica de las personas proactivas y que lideran los cambios. Se puede cultivar, tienes que tratar de mirar la realidad desde otros puntos de vista y de analizar otras formas de hacer las cosas. Como dijo Albert Einstein, “Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo”.

3. Gestión del riesgo

Esta es una de las habilidades que más diferencia a los empresarios autónomos de éxito. Asumimos el dicho “El que no arriesga no gana”, pero hay que saber gestionar los riesgos, midiéndolos (dinero, tiempo, oportunidades perdidas), valorando alternativas diferentes y previendo lo peor que me puede suceder, en cuyo caso debo tener siempre un plan B.

Ser autónomo y asumir riesgos van de la mano, pero procura que no sean demasiado grandes. ¿Cómo reducir los riesgos? siempre que se pueda, haz pruebas de mercado, limita y controla tus costes, analiza cómo reaccionará tu competencia, no pongas todos los huevos en la misma cesta y piensa en una alternativa profesional si las cosas salen mal.

4. Toma de decisiones

Otra de las habilidades que más distinguen a los empresarios autónomos. Tener un negocio es una carrera de obstáculos, supone encontrarse muchos problemas que exigen que se tomen decisiones para solucionarlos. Y hay que hacerlo bien y generalmente en poco tiempo.

¿Qué puede hacer el autónomo?:

  • Desarrollarse como persona independiente, con capacidad para decidir de forma adecuada sin presiones.
  • Aplicar una metodología de resolución de problemas: identificar el problema, recabar información, analizar las causas, valorar soluciones alternativas, implantar la mejor y controlar su resultado.
  • Minimizar riesgos.
  • Detectar soluciones novedosas.

5. Comunicación

El autónomo interactúa con muchas personas cada día, desde sus clientes a los proveedores, los trabajadores propios y en ocasiones los empleados de los bancos o de la administración. Del buen uso de las habilidades de comunicación depende en buena parte que esas relaciones lleguen a buen término, por lo que cabe decir que la capacidad de influir en los demás es una de las claves del éxito del empresario autónomo.

Siendo el de la comunicación un campo muy amplio, desde Infoautónomos queremos ofreceros de manera sintética algunos consejos básicos:

  • Escucha activa: para conocer las necesidades, deseos y motivaciones de los demás tienes que conseguir que sean ellos los que hablen. Cultiva la cordialidad para crear un ambiente relajado y aprende a hacer preguntas, a veces directas a veces no, que te ayuden a conseguir la información que necesitas.
  • Adaptación al interlocutor: un buen empresario autónomo debe ser camaleónico, capaz de adaptar su estilo de comunicación al de la persona que tenga delante en cada momento.
  • Lenguaje corporal: nunca olvides que los gestos y la posición del cuerpo nos dicen muchas cosas de las actitudes de las personas. Aprende más al respecto en este vídeo
  • Entonación: averigua qué sensación e impacto tiene tu entonación en los demás y corrígela si resulta agresiva o demasiado débil. Aprende poco a poco a dominar tu voz, de vez en cuando el autónomo tiene que poner en funcionamiento sus dotes de actor.
  • La primera impresión: debes cuidarla especialmente ya que si ésta es negativa te costará bastante cambiarla. Reflexiona sobre la posible influencia de tu aspecto físico y sobre tu manera de presentarte.
  • Empatizar: debes tratar siempre de conectar en positivo con tu interlocutor, de generar confianza y entusiasmo en tu negocio.
  • Negociación: un arte en sí mismo que debe aprender todo autónomo que se precie. Te recomedamos que hagas algún curso o taller monográfico al respecto. Y recuerda que la negociación se debe preparar, valorando posiciones, fuerzas,margen de negociación, posibles concesiones, límites para el acuerdo y tácticas a seguir (bueno / malo, carta secreta, etc). Actúa con paciencia y no olvides que para que exista acuerdo será necesaria una cierta flexibilidad de las partes, especialmente a igualdad de fuerzas.

6. Motivación y liderazgo

En entornos tan competitivos como los actuales cada vez es más importante contar con equipos de trabajo eficientes, tanto si están formados por trabajadores en plantilla como si se trata de colaboradores y proveedores. La capacidad de motivar al equipo y el estilo de liderazgo juegan un papel crucial para conseguir ese objetivo.

Infoautónomos ofrece algunos consejos básicos para aquellos autónomos que formen equipos de trabajo:

  • Proyecto claro: a todo el mundo le gusta saber a dónde va el barco en el que está subido, así que como capitán, el autónomo debe tener un rumbo definido que tendrá que transmitir a su tripulación.
  • Ilusionar: empatizar y conectar en positivo tiene gran importancia a la hora de motivar al equipo.
  • Delegar tareas: el autónomo no puede hacerlo todo, delegar le permite concentrarse en aquellas tareas en las que su presencia es más importante ya la vez le sirve para motivar al personal y formarlo. Para ello debe asignar funciones, atribuir autoridad y otorgar responsabilidades entre las personas que forman su equipo.
  • Conducir reuniones de trabajo: hay que conseguir reuniones eficaces y para ello el empresario autónomo debe asumir su rol de dinamizador de la reunión. Algunos aspectos prácticos a cuidar son convocar con suficiente antelación, tener un orden del día, evitar interrupciones y fomentar la participación de todos.

El estilo de liderazgo también es importante, hay muchos estilos dependiendo de las características personales de cada autónomo y del nivel de exigencia de los puestos de trabajo que ocupan sus trabajadores. Reflexiona sobre si tu estilo es siempre igual o varía, si es impositivo, reflexivo, consultivo o persuasivo y hasta qué punto cada miembro de tu equipo necesita que le dirijas, formes, apoyes o delegues en él.

Aprender a ser un buen líder es una de las principales claves de éxito. Te recomendamos este video de S.R.Covey, autor del bestseller "Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva".

7. Planificación y Organización

Tienes que partir de una visión de futuro de tu negocio, debes tratar de visualizar el objetivo que te planteas a tres o cinco años vista. Luego hay que fijar objetivos concretos y que estén a tu alcance a corto y medio plazo. Las grandes metas se consiguen paso a paso.

Para organizarte bien debes establecer planes de acción que guíen las tareas y la gestión de tus recursos. Te recomendamos aplicar la regla QCCQC. Para cada acción a realizar en tu negocio contesta a las siguientes preguntas: ¿Qué hay qué hacer?, ¿Cómo hay que hacerlo?, ¿Cuando hay que hacerlo?, ¿Quién va a hacerlo? y ¿Cuánto cuesta?.

Además es conveniente que elabores planes escritos con las grandes líneas de acción, de manera que puedas revisarlos de vez en cuando para ver cómo vas. Se trata de aplicar los principios básicos de acción de cualquier negocio que persiga la calidad: Planifica, ejecuta, controla y reflexiona. Como dice un famoso proverbio alemán, “Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada”

8. Trabajo eficiente y ordenado

El mercado nos obliga que hagamos bien las cosas, cada vez prima más la Calidad para mejorar por un parte la satisfacción del cliente, que quiere todo bueno, bonito, barato y ¡rápido!, y por otra para hacer frente a la competencia.

Por ello, aunque tu pequeño negocio no vaya a certificarse nunca con un sello de calidad, sí que debes fomentar una cultura de calidad en el mismo. Puedes encontrar más información en nuestro artículo "Calidad y Satisfacción del Cliente".

“Soy gran creyente en la suerte, y he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo” - Stephen Leacock

9. Constancia y Vitalidad

El autónomo se enfrenta a una auténtica carrera de obstáculos a la hora de gestionar su negocio. En muchas ocasiones los problemas que ha de afrontar le harán pensar en la posibilidad de abandonar, sin embargo uno de los rasgos de los empresarios autónomos de éxito es su constancia y vitalidad, que les permite perseverar en el camino, manteniendo la ilusión y la energía.

Debes aprender a cultivar tu paciencia y tu resistencia psicológica ante los problemas que a buen seguro te ira deparando el día a día, controlando las emociones negativas y manteniendo siempre el control de la situación. Y debes cuidar tu salud y alimentación para mantener la vitalidad necesaria, un poco de ejercicio físico y el cultivo de hábitos saludables te será de gran ayuda. Tampoco debes permitir que tu negocio te absorba completamente e impida que tengas vida personal y familiar.

Pocas veces el éxito llega de forma inmediata. Como acertadamente dijo Woody Allen, “ Tarde diez años en conseguir el éxito de la noche a la mañana”.

10. Confianza en uno mismo

Para relacionarse bien con los demás, el autónomo primero tiene que relacionarse bien consigo mismo. Conseguir la confianza de los demás es un proceso que empieza dentro de uno mismo y para el que es necesario alcanzar un cierto grado de desarrollo personal. Ello permite dejar de lado los miedos internos, que paralizan e impiden la acción, y reforzar la autoestima, algo que se consigue poco a poco al ir conociendo nuestras aptitudes y habilidades sociales.

Y es así como desde el autoconocimiento iran aflorando de manera natural características propias de una persona con plena confianza en sí misma como pueden ser el sentido de la responsabilidad, la independencia de criterio, el optimismo, el pensamiento positivo o la estabilidad emocional.

    • Miguel Moreno
    • 12 de septiembre de 2012 a las 14:54
    • Muchas gracias por el articulo, yo hizo un curso online de Habilidades directivas de negociación y me ayudo bastante. Y tienen más cursos diferentes por si estéis buscando campus.cifesal.com
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